Cuando la atmósfera por determinadas causas va acumulando energía, por lo general en forma de calor y humedad, en algún momento tiene que liberarla. En algunos casos esa energía supera con holgura a la potencia de una o varias bombas atómicas y son estos gigantescos sistemas meteorológicos, con sus consecuencias, los encargados de liberar esa energía. A continuación vamos a ver qué los diferencia y qué los hace parecidos.