Seguramente nuestros antepasados le han atribuido al Arco Iris distintas interpretaciones, la mayoría relacionadas directamente con el mal o buen humor de los Dioses.También ha dado marco a tardes de amor... y quién no ha pintado en algún momento de su vida un Arco Iris? Lo que vamos a intentar ahora es explicar por qué se forma.
Su origen está en el momento a partir del cual se producen precipitaciones en presencia de Sol. Cuando los rayos solares penetran en las gotas de lluvia o lloviznas, estas actúan como un prisma donde se descomponen los rayos solares en toda la gama del espectro visible, formando un arco en el que se pueden observar los colores primarios: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, y violeta. En este tan particular tipo de fenómenos intervienen efectos físicos como los de Refracción y Reflexión. Y un dato que es curioso radica en que la definición con las que aparecen estos colores está directamente relacionada con el tamaño de las gotas. En Lluvias que se dan en ambientes relativamente secos, con gotas grandes, los colores serán más definidos y brillantes, contrario a lo que ocurre con las finas lloviznas compuestas por gotas más pequeñas. En realidad hay muchas cosas curiosas que rodea a este hermoso fenómeno. Por ejemplo: como lo que lo define es el ángulo formado entre nuestra visión y la gotita de agua, una persona que esté a nuestro lado (como cambiará su ángulo de visión) verá un arco iris distinto. Y también será distinto cuando varíen los siguientes factores:
Estos son algunas de las variables que hacen que a veces quedemos extasiados por este uno de los más lindos FOTOMETEOROS